Murió Fernando Garavito: La partida de ‘Juan Mosca’
Naciendo la madrugada del jueves 28, una llamada anunció la dolorosa noticia sobre quien fuera uno de los periodistas más reconocidos en Colombia.
Mónica del Pilar Uribe Marín
Hacia unas semanas, el 4 de octubre, había viajado a un pequeño poblado del sur de Estados Unidos, porque la Lannan Foundation le había concedido una “Beca de creación literaria”.
Allá, en el corazón desierto de Texas y hasta el 17 de diciembre de este año, Fernando se h
abía dedicado a lo que sería entonces su única obligación: terminar un libro.
“Tengo tres libros en proceso, todos ellos literarios, de manera que estoy seguro de que podré presentar, y ojalá culminarlo”, escribió a sus amigos antes de irse.
No fue posible. Ayer, mientras conducía por una carretera con destino a Texas, su viaje se tornó en definitivo… en inapelable… Sus escritos están ahora detenidos en su tiempo. Junto a ellos, su pensamiento, su vida. Fernando Garavito, más conocido como ‘Juan Mosca’, ha levantado sus alas.
El periodista, el escritor, el irreverente, el amigo de antes o de ahora, o de ahora y de antes, el desconocido, el temido, aquel a quien el odio de sus enemigos denunciados le obligara a un exilio forzado en Estados Unidos… empieza hoy a hacer otra suerte de memoria.

Fernado hijo, Priscilla Welton (su compañera de vida), Fernado 'Juan Mosca', y Manuela, la hija menor, su cómplice de sueños…
Su exilio y el movimiento Mosca
Fernando Garavito, inagotable a sus 66 años, seguía escribiendo y opinando desde las condiciones adversas que ocho años de exilio le habían impuesto: abandonar su país, Colombia, dejar a sus amigos, a su familia, a su hija mayor Melibea (producto de su primer matrimonio, con la también fallecida poetisa María Mercedes Carranza), dejar su trabajo, callarse allí para evitar que las amenazas cernidas sobre él pudieran cristalizarse allá. Y, la más difícil, la pérdida de Priscilla Welton, su compañera de vida y madre de Fernando y Manuela…
Todo ello le había sumido en una obvia y profunda tristeza. Fueron sus hijos los que se convirtieron en su bastión, su fortaleza. Y por ellos, por ese amor que le inspiraban y que no se cansaba de expresar a quien tuviera al frente, Fernando era vida pura: intacta su rebeldía, brillante su creación, perfeccionista en sus escritos, aguda su crítica, valientes sus opiniones, decididas sus búsquedas, solidario con quien lo necesitara.
La vida de Fer
nando reúne demasiado: haber sido redactor, editor y director de varios medios de prensa, autor de 14 libros (prosa y poesía), profesor de niños (una faceta que no todo su público lector conoce) y, últimamente, sin abandonar su literatura, ser el alma, la Mosca Mayor, de la agrupación PoloMosca, una agrupación conformada por colombianos residentes en diferentes partes del mundo, sin jerarquías, y que desde el comienzo ha querido marcar una pauta muy propia, dentro y fuera del Polo Democrático Alternativo, PDA.
De hecho, por su honestidad, su odio por la politiquería y sus deseos de dar un cambio real, fue que Fernando – después de que un grupo de amigos se lo solicitara – decidió lanzarse como candidato a la Cámara de Representantes por los colombianos en el exterior, por el PDA.
Perdió, pero no lo importó. Apelando a su seudónimo, ya había surgido un movimiento, el PoloMosca, y era suficiente. En él ponía toda su fuerza, todo su amor, insistiendo una y otra vez a sus integrantes, en la necesidad de hacer una política distinta, de olvidar las jerarquías y las directivas y los protagonismos, de aplicar la democracía genuinamente, de tener la honestidad como motor, de conceder a cada uno su propio valor, sus propiso méritos… No era, entonces, difícil seguirle, quererle y creerle.
Graduado como abogado en la Universidad Javeriana, fue en el diario El Espectador donde Fernando se convirtió en ‘El señor de las Moscas’ y con su columna del mismo nombre inspiró desafectos y se granjeó enemigos. ‘Juan Mosca’ venía siéndolo desde antes. y sus artículos – fuera en un medio u otro, como Jefe de Redacción o como Editor, o como simple escritor – ponían a temblar a más de uno.
Algo así ocurrió con ‘Álvaro Uribe, El señor de las sombras’, pero quizás con las consecuencias esperadas: amenazas, persecuciones, anónimos… uno tras otros… Y fue inevitable: debió exiliarse en Estados Unidos. Con él se marcharon su esposa Priscilla Welton y sus hijos Fernando y Manuela.
Su artículo “¿Por qué los autores del desfalco a la Nación a través del Banco del Pacífico ocupan los más altos cargos administrativos del nuevo gobierno del Presidente Uribe Vélez?”, ‘motivó’ a El Espectador a despedirle, algo que no pudo obliterar el hecho de los logros que obtenía, como el premio “Cultural Freedom Award” (entregado por la Lannan Foundation por “su trabajo a favor de la democracia y de la libertad, y del respeto a los derechos humanos”), o el Premio de Periodismo Simón Bolívar, recibido por su investigación sobre la tragedia del Palacio de Justicia, o los reconocimientos por sus libros ‘Ja’, ‘Reportajes de Juan Mosca’, ‘País que duele’, ‘El corazón de Oro’.
Fernando, a quien los odios o rabias de sus denunciados y contendores no lograron mermar un ápice, transcurrió su tiempo forjando espacios y propuestas.
A él y con él, muchos vivieron, vieron, conocieron, transcurrieron, disintieron aprendieron, coincidieron, propusieron. Sobrarán amigos cercanos y lejanos, aliados nuevos y antiguos, enemigos antiguos o presentes, a quien su definitiva partida estremezca.
A los que le conocieron les resultará difícil olvidar su sentido del humor, el reirse de sí mismo y de los demás, su forma atenta de observar a la gente cuando le hablaban, su manera de no escatimar buenas palabras con quienes se lo merecían, su temperamento a veces intempestivo y apasionado, su olfato para detectar una buena noticia o alguien en quien no confiar, su prudencia en medio de su imprudencia, su inteligencia, su valentía..
Lo cierto es que Fernando Garavito, ‘Juan Mosca’ deja un legado en sus escritos, en el periodismo y en su trabajo en el PoloMosca.
E igualmente, el periodismo en Colombia, tiene ahora un nuevo vacío, y los colegas que le conocimos de cerca, que trabajamos con él y forjamos amistad, que recibimos de él sus enseñanzas, no podemos menos que lamentar su partida, conscientes – eso sí – de que seguiremos escuchando su incesante batir de alas.
The Prisma expresa a Fernando y a Manuela, a Melibea, a sus afectos, a sus amigos, a su legión de Moscas, sus más profundas condolencias y toda la solidaridad que puede caber en estos y futuros momentos. Las palabras, como decía Fernando en relación a estas circunstancias, son “inútiles porque no colman ni calman lo suficiente”.
Fernando concedió a The Prisma una de sus últimas (la última a un medio de prensa) entrevistas. Puede ser leída en su versión castellana Fernando Garavito, sin eufemismos o inglesa Fernando Garavito, without euphemisms.
LA OBRA DE JUAN MOSCA
LITERATURA
‘Já’, poesía de vanguardia. (1976).
‘El corazón de Oro’, (1993), , periodismo literario.
‘Biografía de Eduardo Umaña Luna, “maestro de maestros”.
Banquete de Cronos, antología.
‘Antología sobre la obra de León de Greiff’.
‘Ilusiones y erecciones’.
REPORTAJES Y CRÓNICAS
Reportajes de Juan Mosca (1983).
Bogotá, ayer, hoy y mañana (1986).
País que duele (1996).
Álvaro Uribe, El señor de las sombras (Bogotá, 2002).
El vuelo de las moscas (2003).
Paramilitar para paramilitares (2006).
Praxis and Ambiguity of the Enemy (2007).
Especial ‘Juan Mosca’
Acá está Fernando desde varios ángulos, antes y ahora:
El zumbido de ‘Juan Mosca’. In Memorian
Murió Fernando Garavito: La partida de ‘Juan Mosca’
Epístola del ‘Polo Mosca’ a Fernando Garavito
“Prefiero la honestidad en todos sus órdenes”
Su polémica carta a la Georgetown University
¿Y qué es ese grupo de ‘Moscas’ ?
Fernando Garavito, sin eufemismos

9:03 pm
A quienes conocimos a Fernado, no nos queda, sino la inmensa tristeza y una rabia profunda de su muerte. No dudaría un instante en pensar que esas fuerzas infernales del Uribismo(que son expertas en maldad, destrucción y muerte) por algún medio le hubieran hecho ingerir algún veneno maligno para quitárselo de encima y dejarnos huérfanos del papá MOSCA.
Si matan a una MOSCA, ella se reproducirá por millones y serán esos millones, los que pensarán y sacarán a nuestra COLOMBIA de esa putrefacción en que se encuentra.
GRACIAS MÓNICA POR TU GENIAL ARTÍCULO.
GRACIAS FERNANDO POR TODO LO QUE HICISTE EN BIEN DE LA DEMOCRACIA, POR PONER A PENSAR A TANTA GENTE
GRACIAS MANUELA POR SER ESA HIJA TAN ESPECIAL CON ESTA MOSCA VALIENTE QUE TODAVÍA VUELA Y FLOTA EN EL AMBIENTE DE UNA SOCIEDAD QUE NECESITA LIBERTAD Y JUSTICIA.
Con inmensa soberbia, pesar y melancolía.
Aldemar
5:44 pm
Gracias Mónica por tan sentido, hondo y profundo movimiento de palabras desde el corazon que evocaste de tan maravilloso ser.
Quiero preguntarte si eres la Mónica que conoci con el movimiento ambiental colombiano y si es asi, si te acuerdas de mi. Este es mi correo para que me escribas. Un gran abrazo.
5:50 am
Hoy mi mente se llena de los bellos recuerdos junto a Fernando Garavito y su familia. Mi corazon se torna en dolor al saber de esta perdida que nunca esperaba y que uno nunca espera de las personas que han marcado y dejado huella en nuestras vidas. Tuve la oportunidad de cruzarme en el camino de Fernando Garavito y poder trabajar con el amediados de los 90… para ser mas exacta cuando se publico Pais que Duele… en ese entonces me converti en su primer fan de su sentido del humor, de sus pataletas o histerias en la oficina… las cuales calmabamos con risa.. al verlo prendido de la reja de la ventana de su oficina secreta… fui testigo de su honestidad, de su imparcialidad en cuestiones politicas, y de su creatividad… Con el creci profesionalmente, pues me enseno a escuchar, y leer la gente, al ser prudente y opinar de frente. Por medio de este medio quiero mandarle mis condolencias a Fer… como lo llamabamos, su hijo.. que espero siga con su aficion a la pintura y a la bateria. Manuela quien lo desvelaba dia y noche con sus encantos y como el decia.. va ha ser una mujer de caracter, y Melibea la hija bohemia.. Monica este es mi email.. me gustaria hacerte una pregunta. y gracias por este homenaje que lo expandere hasta Australia donde me encuentro.